Las rutinas que nos encierran
Alberto Sánchez ArgüelloNos mudamos al fin. Hoy dejamos atrás el vecindario de almas mezquinas. Nunca nos perdonaron que permitiésemos volver a mi padre. Él apareció una noche frente a la casa. No le quedaba nada, sólo la mirada cansada de quince años en una celda sin ventanas. A pesar de que nunca salía de su cuarto, todos dejaron de visitarnos. Nos quitaron el saludo en la Iglesia y prohibieron a sus hijos jugar con los nuestros. Antes de irnos, mi padre me pidió que lo dejara enllavado en su habitación. Acepté sin discutir. Sé que nunca se moverá del hogar que construyó, está demasiado acostumbrado al encierro, aunque sea una ilusión, ahora que puede atravesar las paredes.
Sobre el autor
Alberto Sánchez Argüello
Nicaragua · —
Escritor nicaragüense, autor de Diario del caos y Naufragio de botellas.
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