Ristretto
Realista2 min de lectura

Uno

Javier Payeras

A veces las hojas se cansan y se dejan arrastrar por el viento, atraviesan el verano seco y los aguaceros. Ese rendirse guarda una belleza que nos ha sido destinada también a nosotros, un destino donde no existen privilegios ni pausas ni divinidades con quienes razonar. Uno no lo sabe, pero cada día vive menos y el rastro que queda es una nostalgia insobornable.

Uno se vuelve loco de tan triste. Uno deambula entre deseos. Uno finaliza el día pensando en los que ama y que lleva tiempo sin ver. Uno busca consuelo, pero no es fácil. Nada es fácil. Uno cruza puertas que nos llevan a puertas y habitaciones que nos llevan puertas y puertas que nos llevan a habitaciones, hasta el último segundo.

Uno se queda sin quien nos abandone. Uno piensa y piensa mientras las personas más hermosas se van. Uno evidencia su fragilidad y se hace niño. Uno es imperativo y se rodea de gente con veneno. Uno termina leyendo a solas y escribiendo para nadie.

Pero uno puede salvarse tarde, pero salvarse. Uno puede tocar un cuerpo sin retenerlo. Uno puede dejar que las flores crezcan sin jarrones. Uno puede ser lluvia y no granizo. Uno puede ser asombro que roza lentamente el oído de quienes aún no existen. Uno puede ser sendero o casa o cielo despejado.

Sobre el autor

Javier Payeras

Guatemala · 1974

Escritor guatemalteco, narrador y poeta de la generación posterior al conflicto armado.

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